El día de hoy aplique dos exámenes de otras materias. Otros docentes aplicaron exámenes míos de matemáticas, y ya es usual que el formato de diseño de todos nuestros exámenes sea aún en forma tradicional, como son opción múltiple, complementación, correlación de columnas, falso y verdadero, preguntas abiertas, etc.
Porqué comienzo por esta experiencia. Básicamente por dos situaciones o estrategias seguidas por los grupos para resolver y contestar dichos exámenes, pues llamo a mi atención que muchos alumnos los terminan de contestar antes de treinta minutos, los grupos son numerosos y es difícil separarlos para evitar copiarse los unos a los otros, de tal forma que si como aplicadores somos benévolos, se darán sus mañas para pasarse las respuestas indiscriminadamente.
Por otro lado, pude constatar que fuera de las estrategias comunes y corrientes de socialización de la información, hubo algunos alumnos que con celular en mano y con conectividad a Internet, buscaban la información en forma "moderna", mi manejo de situaciones se destacó al intentar inhibir a los alumnos que no copiaran con descaro, pero en el caso de los que buscaban sus respuestas en sus equipos móviles, no les hice ninguna observación, pues a decir verdad, también fueron muy discretos, que creo que ni sus compañeros se percataban de la recursividad para resolver sus exámenes. Al no ser mis materias, no sabré los resultados del experimento con estos chicos, que ubico perfectamente por ser mis alumnos.
En cambio mi estilo de diseñar exámenes, quizá no sea acorde a las especificaciones de la prueba ENLACE o PISA, pero si son de solución analítica, que implica el uso de fórmulas, identificación de datos e incógnitas, sustitución de datos en formulas y procedimientos hasta llegar a resultados. Además los tipos de exámenes son diferentes en cantidad de cuatro o más.
Mis alumnos ya saben con anticipación que el diseño y elaboración de formularios, es requisito para presentar examen, además de sus respectivas calculadoras e instrumentos de escritura. El tiempo que necesitaban para resolver los mismos exámenes hace seis años, tomaba solo dos horas o cien minutos, de hecho en función de dichos saberes, habilidades o competencias, de esas generaciones no requerían de más tiempo y con resultados distribuidos normalmente entre no promovidos, promovidos con regular, buena y excelente calificación.
Al día de hoy, se les concedieron de tres a cuatro horas, y con ejercicios parcialmente resueltos y con faltantes en cálculos, que impactaran en su resultado final por concepto de evaluación escrita, que es la que solicitan nuestras autoridades, en contraposición con el espíritu de la Reforma de la RIEMS, en donde la evaluación es diagnostica, en proceso y sumativa. (Acuerdos secretariales 444 y 445)
Con las observaciones aquí descritas se detecta una muy marcada y fuerte deficiencia en términos académicos, que deja mucho que desear con respecto al trabajo desarrollado por los docentes en niveles de educación básica. Dejándonos a los docentes de nivel medio superior en seria desventaja, para esforzarnos y aumentar los promedios generales de una calificación de llegada al bachillerato de 1 a dos enteros hasta la de seis a siete, para el grueso de la población estudiantil.
Continuara...